Los Morros

A unos 20 minutos de Zihuatanejo, se encuentra el punto conocido como Los Morros, una formación rocosa visible desde de playa Larga: una franja de arena de unos 15 kilómetros que llega hasta Barra de Potosí, que es de los sitios turísticos más conocidos de la región.

Es posible que bajo las aguas que rodean Los Morros transcurra el clímax de unos de los cuentos de Lucia Berlin, titulado Toda luna, todo año. Eloise Gore, la protagonista, llega hasta playa Las Gatas, en busca de algo, aunque no sabe qué.

A pregunta expresa de César, un buzo experto, Eloise responde que está en busca de “tranquilidad”. Junto con César, empezará a bucear, como una forma de olvidarse de su vida académica, pero sobre todo, de los motivos personales que la llevan hasta Zihuatanejo.

A medida que empiezan las inmersiones, Eloise conoce un nuevo mundo bajo el agua. Un mundo donde no hay ruido terrenal. Un mundo donde, incluso, puede volar. Eloise descubre que existen lugares donde algo como la sangre “también encuentra su quietud”.

Los escenarios que describe, nos permiten intuir que, en efecto, el lugar planteado por Berlin podrían ser Los Morros de Potosí, un lugar que se ha vuelto visita obligada para quienes gustan de la práctica del buceo.

En 2017, la cineasta María Novaro rodó en esta región el filme Tesoros. Ahí, Novaro explora la infancia desde dos puntos clave: los piratas y el mar. Sus protagonistas también bucean bajo Los Morros, pero desde una perspectiva distinta a la protagonista de Berlin. Tal vez, ambas experiencias sensoriales tienen un origen similar: un encuentro con un “fenómeno de la naturaleza, un ligero temblor de tierra, una ráfaga de viento en un día de verano.”